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viernes, 10 de abril de 2015

¿Puede el consumo de huevos disminuir la incidencia de diabetes?


En el área de la alimentación y la nutrición existen muchos, muchísimos, mitos y prejuicios  sobre alimentos que creemos dañinos y que en realidad nos favorecen. Lo contrario también es frecuente.

Uno de los prejuicios más extendidos es la creencia, de que el consumo de huevos es dañino, porque aumentan el colesterol en la sangre.
Ya en otra entrada había escrito sobre ésto. Abajo les coloco el vínculo para los que lo quieran revisar.

Hoy vuelvo a insistir con este tema, debido a que recientemente se publicó un estudio científico finlandés, que vincula el consumo de huevos con una menor incidencia de diabetes tipo 2.

Dada la relevancia que reviste la creciente incidencia de diabetes a nivel mundial, cualquier noticia relacionada con este tema tiene mucha importancia.
Pues bien, científicos de la Universidad de Finlandia Oriental estudiaron los hábitos alimenticios de 2332 hombres de entre 42 y 60 años y se les hizo  seguimiento durante 19,3 años. 

Miren lo que encontraron:

De acuerdo con los resultados, un aumento del consumo de huevos se correlacionó con un menor riesgo de diabetes. Los hombres que consumieron aproximadamente cuatro huevos por semana tuvieron un riesgo un 37 % menor de enfermedad que los hombres que solo comieron un huevo por semana. Sin embargo, comer más de cuatro huevos por semana no se asoció a ningún beneficio adicional. Se ajustaron otros factores influyentes y aún así no se alteró esta asociación. 

Mi recomendación personal es que consuman no menos de 4 huevos a la semana, cocidos de manera sana (nunca fritos), de preferencia orgánicos (lo que aquí en Venezuela llamamos huevos “criollos”) y siempre y cuando no haya alguna contraindicación como las alergias, por ejemplo.

Especialmente importante consumir la yema del huevo, ya que es rica en colina. Un nutriente que no se consigue fácilmente en otros alimentos y que es fundamental para la sinapsis de las neuronas. Es decir, para el funcionamiento del cerebro y de todo el sistema nervioso periférico.

¿Como consumirlos?

Cocidos en agua, escalfados, en tortillas o revoltillos, como parte de preparaciones para hornear, etc. 

El huevo frito sí hace daño, pero por frito, no por huevo. 

Ah, y no se olviden de consumir los huevitos de codorniz. Son estupendos para niños y adultos. Y es muy raro que produzcan alergia.

¡Buen provecho! 

El vínculo a mi anterior entrada:

Y el trabajo original de los científicos finlandeses

Egg consumption and risk of incident type 2 diabetes in men: the Kuopio Ischaemic Heart Disease Risk Factor Study http://ajcn.nutrition.org/content/early/2015/04/01/ajcn.114.104109.abstract

 




martes, 10 de marzo de 2015

ALERTA Las estatinas aumentan el riesgo de padecer diabetes y Parkinson



Los medicamentos denominados estatinas (Lipitor, Simvastatina, Atorvastatina, etc. ) han resultado ser un riesgo potencial para una parte de la  población.

Quien recientemente hace estas declaraciones es el  Dr Kailash Chand, vicepresidente de la Asociación Médica Británica, quien explicó que se  encontró que aquellos que toman este tipo de medicamentos para bajar el colesterol tienen más del doble de probabilidades de desarrollar la enfermedad de Parkinson  que los que no los consumen.

Esta investigación analizó los casos de más de 16.000 personas en un lapso de más de 20 años y los investigadores sugieren que el colesterol puede tener un papel vital en la protección del cerebro y del sistema nervioso.

¿Se dan cuenta de la importancia de esta última frase?

Por otra parte, otros estudios han demostrado una relación entre los efectos secundarios que producen las estatinas  y enfermedades potencialmente incapacitantes como  cataratas, diabetes, dolores musculares, fatiga y pérdida de memoria.
De hecho, otro  estudio publicado recientemente demostró que el uso de estatinas aumenta el riesgo de diabetes en un 46 por ciento. Es decir, de cada dos personas que toman estatinas para bajar el colesterol aproximadamente la mitad adquirirá diabetes como efecto secundario.

Estos hechos tan alarmantes han dado lugar a  llamados para poner fin al uso generalizado de este tipo de fármacos.

Se está planteando que los riesgos de los efectos secundarios de estos fármacos son mucho mayores que cualquier beneficio potencial y de que es hora de que sean  restringidos en la población de bajo riesgo.

Esto va a ser difícil de conseguir, debido a los enormes beneficios económicos que representa la venta de este tipo de medicamentos para las empresas farmacológicas.

El Dr Xuemei Huang, quien dirigió la investigación sobre la relación entre el uso de las estatinas y la enfermedad de Parkinson, expresó su preocupación por la prescripción generalizada de este tipo de medicamentos.

Nota: Si actualmente está tomando estatinas por prescripción facultativa no suspenda su uso sin consultar a su médico.

Referencias:
 Huang, X., Abbott, R. D., Petrovitch, H., Mailman, R. B., & Ross, G. W. (2008). Low LDL cholesterol and increased risk of Parkinson's disease: Prospective results from HonoluluAsia Aging Study. Movement Disorders, 23(7), 1013-1018.
http://www.express.co.uk/life-style/health/562600/Parkinsons-link-statins-mass-use-drug-risk-thousands-developing-nerve-disease

jueves, 1 de mayo de 2014

EL HUEVO: UN ALIMENTO DIFAMADO





EL CONSUMO DE HUEVOS MEJORA EL SÍNDROME METABÓLICO, EL PERFIL LIPÍDICO Y LA RESISTENCIA A LA INSULINA

Un interesante estudio realizado en la Universidad  de Connecticut, en los Estados Unidos, encontró que el consumo de huevos mejora el síndrome metabólico y otros desbalances de la salud (1).

Cuando hablamos de síndrome metabólico (síndrome X, síndrome de insulinoresistencia) nos estamos refiriendo a una conjunción de varios factores de riesgo, que aumentan la probabilidad de padecer una enfermedad cardiovascular o diabetes. Estos factores de riesgo son:

Resistencia a la insulina                                
Aumento de los triglicéridos
Disminución del HDL (llamado colesterol bueno)
Hipertensión arterial
Obesidad central (rollitos en la cintura) : diámetro de cintura ≥ 94 cm (en hombres), ≥ 80 cm (en mujeres) . ¡TODO EL MUNDO A MEDIRSE LA CINTURA !

En el mencionado estudio pusieron a un grupo de hombres y mujeres a bajar su ingesta de carbohidratos (azúcares y harinas) y se les dividió en dos subgrupos.  El primero debía consumir huevos completos para aumentar su ingesta de colesterol dietario y colina, mientras el segundo consumiría un sustituto del huevo. 

Gracias a la disminución de la ingesta de carbohidratos ambos grupos mejoraron la dislipidemia, disminuyeron la circunferencia de la cintura y en general su síndrome metabólico. Pero lo más sorprende del estudio fue encontrar que los del primer grupo (los que consumieron huevos enteros y por lo tanto más colesterol) redujeron notablemente su factor de necrosis tumoral y el amiloide A sérico.

El factor de necrosis tumoral es una hormona que promueve la inflamación en las células  y que está directamente relacionada con la resistencia a la insulina y al hígado graso. Es decir, se encontró que consumir huevos completos disminuye la resistencia a la insulina y el hígado graso, todo lo contrario de lo que nos habían dicho hasta ahora.

El amiloide A sérico es una proteína también proinflamatoria que está relacionada con varias enfermedades crónicas como la amiloidosis, la ateroesclerosis y la artritis reumatoide. El consumir huevos completos mejoraría por ende, los síntomas de las mencionadas enfermedades.

Por otra parte, el mismo grupo de investigadores reseñó en otra publicación (2) que se obtuvieron mayores incrementos en los valores de HDL (el colesterol “bueno”) y mayores disminuciones en los valores de VLDL (una forma de colesterol “muy mala”) en las personas que consumieron huevos completos, en comparación con aquellas que consumieron sustitutos del huevo.

La conclusión que obtuvo este grupo de investigadores es que el consumo de huevos completos (yema y clara) favorece la reducción de los indicadores del síndrome metabólico. Una patología que está siendo considerada como epidemia mundial y que aumenta enormemente el riesgo de padecer enfermedades graves, como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.

Y aún no hemos comentado sobre la colina, otro motivo para consumir huevos. Pero,  sobre este tema, tan o más importante que lo escrito aquí, publicaré una entrada posteriormente.

Ahora bien, antes de que salgan corriendo a comprar un cartón de huevos para la próxima comida, debo aclarar algunos puntos. Es preferible consumir huevos orgánicos, lo que acá llamamos criollos, que son los que presentan mejores nutrientes. Y por otra parte, no los vayan a freír. Las frituras dañan las grasas y convierten un alimento saludable en un veneno. Tampoco es recomendable consumirlos en alimentos procesados industrialmente como las mayonesas. Si quiere mayonesa, prepárela en su casa.
Entonces:

¡¡¡¡¡¡¡¡ A COMER HUEVOS SE HA DICHO !!!!!!!

Los trabajos reseñados son:

(1) Effects of carbohydrate restriction and dietary cholesterol provided by eggs on clinical risk factors in metabolic syndrome.  Blesso CN, Andersen CJ, Barona J, Volk B, Volek JS, Fernandez ML. J Clin Lipidol. 2013 Sep-Oct;7(5):463-71. doi: 10.1016/j.jacl.2013.03.008. Epub 2013 Apr 3.


(2) Whole egg consumption improves lipoprotein profiles and insulin sensitivity to a greater extent than yolk-free egg substitute in individuals with metabolic syndrome. Blesso CN, Andersen CJ, Barona J, Volek JS, Fernandez ML. Metabolism. 2013 Mar;62(3):400-10. doi: 10.1016/j.metabol.2012.08.014. Epub 2012 Sep 27.

jueves, 1 de septiembre de 2011

LA VERDAD SOBRE EL COLESTEROL Y LAS GRASAS SATURADAS: SON BUENOS PARA LA SALUD


Es ya un prejuicio común que todo el mundo diga que las grasas saturadas y el colesterol son malos para la salud.
Cuando alguien  nos comenta que está siguiendo un régimen de alimentación "sano" lo primero que dicen es que no consumen grasas animales ni mantequilla y que por el contrario consumen "saludables"  aceites vegetales y margarina.
Hoy vamos a constatar como la humanidad se equivocó, muy convenientemente para algunas industrias, y de qué manera esta equivocación a cobrado millones de vidas.
A partir de la publicación de un trabajo sobre la relación entre el consumo de las grasas saturadas y las enfermedades coronarias en 1953 por el Dr. Ancel Keys se culpó al colesterol y a las grasas saturadas de ser los responsables de estas dolencias. Comenzó la publicidad en contra de la grasa de las carnes animales, los huevos, la mantequilla, el coco, el chocolate, etc. y se comenzó a promover el uso de los aceites refinados de semillas como el maíz, la canola y otros.
Es ahora que se viene a saber que el Dr. Keys manipuló sus datos para presentar tan sólo los que eran convenientes a su creencia sobre las grasas saturadas. El basó su teoría en los datos de seis países e ignoró, muy convenientemente, la información de otros 16 países que demostraban lo contrario. Si él hubiera tomado los datos de otra manera, hubiera encontrado que un aumento en la ingestión de grasas saturadas en realidad disminuye  el número de muertes debidas a las enfermedades coronarias.
Mas aún, recientemente se encontró que en realidad el consumo de margarina, aceites vegetales refinados y grasas vegetales parcialmente hidrogenadas son los verdaderos villanos, causando muchísimos mas problemas que los que nunca causaron las grasas saturadas.
Sin embargo, el daño está hecho y va a ser difícil hacerle entender a la gente que en realidad deben comer como sus abuelos y no como les recomiendan los organismos de salud pública.
La verdad que debemos difundir por los cuatro costados de nuestro planeta es que si sustituimos el consumo de grasas saturadas por un consumo elevado de carbohidratos, especialmente los refinados (léase azúcar y harinas blancas) lo que estamos haciendo es exacerbar la resistencia a la insulina y la obesidad. Con este régimen dietético estaríamos aumentando los triglicéridos y los LDL (el llamado colesterol "malo") justamente lo que necesitamos para enfermarnos.
Hay que olvidarse de las pirámides nutricionales que nos han impuesto durante años, en las cuales la base de nuestra alimentación deberían ser los carbohidratos (panes, harinas, arroz, todo tipo de cereales, etc.). Este tipo de recomendación ha enviado a la tumba a muchas personas que creían estar comiendo "sano".
Hay que basar la alimentación en el consumo de vegetales y frutas de bajo índice glicémico (es decir, que tengan menor tendencia a subir el azúcar en la sangre) y de carnes y grasas de origen natural. Consumir los carbohidratos preferentemente en su forma integral y en porciones pequeñas. Si siguiéramos estas recomendaciones, en primer lugar adelgazaríamos sin hacer dietas de hambre y nuestra salud cardiovascular mejoraría inevitablemente.
Ya lo dije en otra entrada anterior, señores:
SON LOS CARBOHIDRATOS, NO LAS GRASAS, LOS CULPABLES DE LA EPIDEMIA DE OBESIDAD Y ENFERMEDADES CARDÍACAS.
Eso sí, no olviden que las grasas verdaderamente malas son las "TRANS". Las que se consiguen en las frituras, las margarinas y mayonesas industriales y en prácticamente todos los alimentos procesados industrialmente.

sábado, 1 de enero de 2011

EL FIN DE UN MITO NUTRICIONAL: LOS VILLANOS SON LOS CARBOHIDRATOS, NO LAS GRASAS SATURADAS



En este nuevo año que recién comienza les hago llegar mis mejores deseos de bienestar, salud y prosperidad. Y para calentar motores arrancamos con una noticia que pasó desapercibida en el 2010.
En un reporte sobre un meta-análisis publicado en el American Journal of Clinical Nutrition y el cual incluía aproximadamente 350.000 personas, no encontraron ninguna asociación entre el consumo de grasas saturadas y las enfermedades cardíacas. Por el contrario sí se encontró correlación con el consumo de carbohidratos y este tipo de enfermedades. Esto me recordó lo que Miguel Leopoldo Alvarado llama "síndrome de inadaptación a los carbohidratos refinados".
A pesar de que el consumo de grasas saturadas sí sube el colesterol, el profesor Meir Stampfer de la Escuela Pública de Salud de Harvard señaló que el colesterol total no es un buen indicador de riesgo cardíaco. (Al parecer lo importante son los indicadores bioquímicos de inflamación). De hecho, en un estudio que él publico en el New England Journal of Medicine, aquellas personas que consumieron menos carbohidratos y más grasas perdieron dos veces más peso que aquellos que estaban en un régimen bajo en grasas.
Creo que muchos profesionales de la salud y la nutrición van a tener que reevaluar lo que aprendieron y ponerse al día con los "nuevos" descubrimientos. Cada día las investigaciones sobre una dieta saludable nos acercan más y más a la alimentación del hombre paleolítico. De ésto hablaremos con más detalle en otra entrada.
Son muchos los estudios que demuestran que consumir muchos azúcares y harinas refinadas o demasiados carbohidratos en total, es el factor más importante sobre nuestra salud. Es más importante que consumir grasas, con relación a la ganancia de peso, el riesgo cardiovascular y la diabetes.
Como anécdota el Profesor David Ludwig llegó a decir: "si reduces tu consumo de grasas saturadas y las reemplazas por carbohidratos de alto índice glicémico, no sólo no obtendrás beneficios, sino que en realidad te harás daño. La próxima vez que comas un pan tostado con mantequilla considera que la mantequilla es el componente más sano".

¿Quedó alguien en estado de shock?.

Hay que sacudirse las telarañas del cerebro o como dicen otros quitarse las gríngolas de los ojos.
Ahora bien, cuidado, no todas las grasas son buenas.
Las que son verdaderamente malas son las grasas trans y los aceites hidrogenados. Es decir, las que provienen de las frituras y las grasas industriales como margarinas y afines. No son dañinas las que nos habían dicho que eran malas porque eran saturadas, como las que se encuentran en la carne de animales, los huevos de aves y en algunos vegetales como el coco y el aceite de palma. Tampoco son buenos los aceites hiperrefinados como los de canola, maíz, soya, etc. Mientras menos proceso industrial tenga un aceite, mejor para la salud. Mientras menos los calentemos, mejor. Por ello son recomendables los aceites extravírgenes de oliva, los de coco y los de palma. Otras grasas que también se consideran beneficiosas son la de la mantequilla, el aguacate, nueces y afines.
Con razón yo bajaba de peso en la medida en que comencé a tomar más aceite de oliva y a comer más aguacate. Mientras más los tomaba, más bajaba. Y sin hacer dieta.
Creo que el contar calorías para bajar de peso está llegando a su fin, está obsoleto. Una nueva manera de enfocar la alimentación se está gestando y hay que estar abierto a estos cambios.
Los invito a afrontar este nuevo año 2011 con una mente abierta, aunque siempre crítica y con ganas de seguir aprendiendo. No olvidemos que aprender nos mantiene jóvenes.