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sábado, 1 de enero de 2011

EL FIN DE UN MITO NUTRICIONAL: LOS VILLANOS SON LOS CARBOHIDRATOS, NO LAS GRASAS SATURADAS



En este nuevo año que recién comienza les hago llegar mis mejores deseos de bienestar, salud y prosperidad. Y para calentar motores arrancamos con una noticia que pasó desapercibida en el 2010.
En un reporte sobre un meta-análisis publicado en el American Journal of Clinical Nutrition y el cual incluía aproximadamente 350.000 personas, no encontraron ninguna asociación entre el consumo de grasas saturadas y las enfermedades cardíacas. Por el contrario sí se encontró correlación con el consumo de carbohidratos y este tipo de enfermedades. Esto me recordó lo que Miguel Leopoldo Alvarado llama "síndrome de inadaptación a los carbohidratos refinados".
A pesar de que el consumo de grasas saturadas sí sube el colesterol, el profesor Meir Stampfer de la Escuela Pública de Salud de Harvard señaló que el colesterol total no es un buen indicador de riesgo cardíaco. (Al parecer lo importante son los indicadores bioquímicos de inflamación). De hecho, en un estudio que él publico en el New England Journal of Medicine, aquellas personas que consumieron menos carbohidratos y más grasas perdieron dos veces más peso que aquellos que estaban en un régimen bajo en grasas.
Creo que muchos profesionales de la salud y la nutrición van a tener que reevaluar lo que aprendieron y ponerse al día con los "nuevos" descubrimientos. Cada día las investigaciones sobre una dieta saludable nos acercan más y más a la alimentación del hombre paleolítico. De ésto hablaremos con más detalle en otra entrada.
Son muchos los estudios que demuestran que consumir muchos azúcares y harinas refinadas o demasiados carbohidratos en total, es el factor más importante sobre nuestra salud. Es más importante que consumir grasas, con relación a la ganancia de peso, el riesgo cardiovascular y la diabetes.
Como anécdota el Profesor David Ludwig llegó a decir: "si reduces tu consumo de grasas saturadas y las reemplazas por carbohidratos de alto índice glicémico, no sólo no obtendrás beneficios, sino que en realidad te harás daño. La próxima vez que comas un pan tostado con mantequilla considera que la mantequilla es el componente más sano".

¿Quedó alguien en estado de shock?.

Hay que sacudirse las telarañas del cerebro o como dicen otros quitarse las gríngolas de los ojos.
Ahora bien, cuidado, no todas las grasas son buenas.
Las que son verdaderamente malas son las grasas trans y los aceites hidrogenados. Es decir, las que provienen de las frituras y las grasas industriales como margarinas y afines. No son dañinas las que nos habían dicho que eran malas porque eran saturadas, como las que se encuentran en la carne de animales, los huevos de aves y en algunos vegetales como el coco y el aceite de palma. Tampoco son buenos los aceites hiperrefinados como los de canola, maíz, soya, etc. Mientras menos proceso industrial tenga un aceite, mejor para la salud. Mientras menos los calentemos, mejor. Por ello son recomendables los aceites extravírgenes de oliva, los de coco y los de palma. Otras grasas que también se consideran beneficiosas son la de la mantequilla, el aguacate, nueces y afines.
Con razón yo bajaba de peso en la medida en que comencé a tomar más aceite de oliva y a comer más aguacate. Mientras más los tomaba, más bajaba. Y sin hacer dieta.
Creo que el contar calorías para bajar de peso está llegando a su fin, está obsoleto. Una nueva manera de enfocar la alimentación se está gestando y hay que estar abierto a estos cambios.
Los invito a afrontar este nuevo año 2011 con una mente abierta, aunque siempre crítica y con ganas de seguir aprendiendo. No olvidemos que aprender nos mantiene jóvenes.

miércoles, 28 de julio de 2010

BUSCA ADELGAZAR? A COMER PICANTE SE HA DICHO...

Para todos aquellos que nos encanta el picante, especialmente para los amigos mexicanos y peruanos, esta es una buena noticia. 

Investigadores surcoreanos encontraron que los chiles, ajíes o  jalapeños picantes contienen una sustancia, la capsaicina, que puede ayudar a quemar la grasa acumulada y a perder peso. El Dr. Jong Won Yun y sus colaboradores  en la universidad Daegu, en Corea del Sur, declararon que los estudios de laboratorio sugieren que la capsaicina activa las proteínas que ayudan a controlar la obesidad disminuyendo la ingesta calórica.

La capsaicina es la sustancia que le da el picante característico a los ajíes picantes, chiles o jalapeños.

No se sabe aún como trabaja esta sustancia en este proceso, pero lo cierto es que disminuye los tejidos adiposos y reduce los niveles de grasas en la sangre. Buenas noticias para los que tienen colesterol elevado también.   

Pero aquí no acaban sus virtudes. La capsaicina es un fuerte analgésico (sí, disminuye el dolor!!) y además ha sido empleado para neuralgias, neuropatía diabética y en los picores de los dializados por insuficiencia renal o de otras afecciones cutáneas difusas. Por otra parte, algunos estudios están enfocados a sus propiedades anticancerosas. 

¿Qué tal? 

De plácemes mis amigos comedores de picante. A preparar el ajicero con todas las de la ley. Y a los amigos que no les gusta la comida picante, les cuento que a mí tampoco me gustaba, hasta que empecé a comerlo poco a poco. Uno se va  acostumbrando y le toma el gustico. Buen provecho....

martes, 16 de marzo de 2010

DORMIR PARA NO ENGORDAR



La obesidad sigue dando de qué hablar. Hoy en día es casi una obsesión, porque se va haciendo epidemia.

Ahora los investigadores han disparado sus flechas al sueño nocturno y su relación con el sobrepeso.

Dormir es una herramienta poderosa para la salud integral. Y al parecer, influye también en la tendencia a ganar o no exceso de peso.

En la última investigación realizada sobre este tema se relacionó la duración del sueño con la ganancia de grasa abdominal. Todo ésto, descartando la influencia de otros factores que influyen, como las calorías consumidas y los hábitos de ejercicio.

Esto significa que si no se toma en serio el descanso nocturno, éste podría estar saboteando el peso.


Ahora bien, ¿qué fue lo que encontraron?

Los investigadores encontraron que en adultos menores de 40 años, aquellos que dormían típicamente 5 o menos horas cada noche, tenían una mayor acumulación de grasa abdominal en los próximos 5 años.

Pero aquellos que dormían más de ocho horas, también tenían tendencia a ganar sobrepeso, aunque menos sustancial que los de sueño corto.

Es decir, que para no aumentar mucho de peso en la región abdominal, no hay que dormir ni mucho ni poco.


Resaltemos la importancia de este hallazgo, puesto que, este tipo de grasa está relacionado con enfermedad cardíaca, diabetes tipo 2, accidentes cerebro vasculares (ACV) y otras enfermedades crónicas. De manera que, no es sólo una cuestión de estética.


Ahora tenemos un argumento más a favor de dormir lo suficiente cada noche.

Dulces sueños.........zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz

jueves, 21 de enero de 2010

QUIERE ADELGAZAR O ES DIABÉTICO: OJO CON LA FRUCTOSA, LUZ VERDE AL ACEITE DE COCO


De un tiempo para acá, se está recomendando la fructosa en sustitución del azúcar de caña para los diabéticos. Se presumía que como no sube tanto la glicemia sanguínea, debía ser buena. Pero… ojo, recientes estudios publicados en el JOURNAL OF CLINICAL INVESTIGATION han encontrado que provoca, dislipidemia (colesterol elevado y desbalanceado), resistencia a la insulina y acumulación de grasa en la cintura (obesidad), en individuos con sobrepeso. Justamente lo contrario de lo que se estaba buscando.
Por lo tanto NO es recomendable su uso, ni para diabéticos ni para personas con sobrepeso.
Hay que aclarar, que se refieren a la fructosa industrial. La que se comercializa casi pura. No sucede lo mismo con la fructosa proveniente del consumo de frutas frescas. En la fruta, la concentración de fructosa es baja y se ve compensada por la gran cantidad de fibra presente en ésta, que enlentece su asimilación.

Es importante que los diabéticos y los obesos entiendan, que es necesario un cambio de hábitos alimenticios para controlar sus problemas de salud. No es sólo sustituir un edulcorante por otro, aunque sea natural. Y ni se diga si son artificiales.
El único edulcorante natural inocuo, encontrado hasta ahora es la estevia (para más detalles ver la entrada anterior sobre la Splenda).



Por otra parte, a nuestro muy calumniado aceite de coco le han salido defensores. Las investigaciones más recientes están confirmando todo lo contrario de la fructosa: su uso culinario sube el HDL (el llamado colesterol bueno) y reduce la grasa abdominal.

¿Qué tal?

Así que a incrementar el uso del aceite de coco, la pulpa del coco y el agua de coco. Ojalá rescatando viejas recetas de nuestro acervo culinario o creando nuevas delicias para deleite de nuestros paladares. Solo hay que tener en cuenta que los aceites vegetales son buenos para la salud en la medida en que se calientan poco y que estén frescos, ya que un aceite rancio es sumamente nocivo. Por esta última razón se recomienda complementarlos con vitamina E, que es un antioxidante soluble en grasas.

P.D.: el agua de coco es tan buena, que hasta ha sido utilizada como sustituto de la sangre en tranfusiones de emergencia en caso de guerra. Durante la Segunda Guerra mundial salvó muchas vidas. Háganse una idea de qué clase de superalimento estamos hablando.